La opinión de los pequeños... expertos

Lo primero que quiero decir ... es que ¡me ha gustado mucho!

Habría que poner mas días.
Me ha gustado mucho el parque acuático.
No me ha gustado el sunami.
Pero lo que mas me ha gustado han sido las caminatas. Y también me han gustado los buffet.
Me ha gustado la carrera de los borrachos.
Y también, me ha gustado mucho el spa.

Para empezar...¡me ha gustado mucho!. Habría que añadir más días.
Me ha gustado la mili y también los hoteles. ¡GUAU! que gozada el yazcusi.
Eso sí, fuera el sunami y menos miradores.
Me ha gustado la experiencia del parque acuático.
Que cansancio la caminata.
Lo del bufet fue tremendo, nos pusimos las botas.
Lo del carro te ahorras un paseillo.
Desde el teleférico se veía toda Madeira.
La noche de los niños estuvo guay, eso se repite.
La playa ...peazo de olas, podríamos añadir un paseo en globo, o un curso de vela.
Los juegos en la playa, la carrera de los borrachos (que mareo), la operación lanzamiento de niño (estuvo bien), el viaje en barco, visitar los controles ... habría que repetirlo.

Antes de todo quiero decir que lo volvería a repetir, me lo pasé muy bien y por supuesto que fuera algunos días más.
Me encantó la bicicleta, las caminatas,los paisajes que vimos, hoteles (jacuzzis, spas, buffets y piscinas).También me gustaron los juegos de la playa, la tarde de los niños y el parque acuático, pero no había muchos toboganes. No me gustó el tsunami porque era por la noche y hacía un poco de frío ni el primer hotel porque tardaron mucho con la comida.
No me gustó el tsunami ni levantarme muy temprano por la mañana. Tampoco me gustó el hotel Via Camacho, porque servian muy despacio la comida y traían el aceite despuès de terminar la ensalada, (igual que con el jetchup).

Todo lo demás si: los otros hoteles, el spaaa, el jacuzzi, el helado gratis, el barco...

Me gustó mucho lo de las bicicletas, también me gustó los toboganes con agua y los hoteles. Eso es lo que más me gustó. . Todo me gustó.

EN MARCHA

Vuelo tranquilo y sin contratiempos pero con un sustillo al llegar al faltarnos una maleta, menos mal que cuando llegábamos al mostrador de reclamaciones la maleta aparecía por la cinta. Todos contentos de nuevo y los dueños que eran los Julios mucho más. Con lo felices que salíamos del avión pues habíamos podido visitar la cabina de los pilotos y hablar con ellos.
La lentitud de los canarios es auténtica velocidad al lado de la de los isleños portugueses. Es mejor no tener prisa o te consumen. Un bañito en la piscina del hotel, comida y siestecita y paseo para conocer el centro de Funchal. A la cama prontito que tocaba madrugón.
El viernes lo empezamos desayunando a las 06:30 con las vocecitas de los peques diciendo que aún no era de día. A las 7 vienen los taxis y a las 8 el barco sale destino a Porto Santo. El sargento Reyi ha enseñado a la tropa infantil a formar como si de la mili se tratara y tras el pase de revista del capitán Palomino hemos ido desfilando para visitar el puente de mando del comandante Joao Vela que gentilmente nos ha enseñado hasta su camarote. Ha sido divertido ver el lugar desde el que conducen el barco y hasta una ballena se ha podido ver desde allí. Por suerte las biodraminas han hecho efecto y no ha habido que lamentar ningún incidente de devolución de desayuno.
Tras dejar los trastos en el hotel, otra vez la formación infantil ha ido paseando por las calles ante el estupor y la admiración de los viandantes.
La idea era realizar en la playa un concurso familiar de construcción de castillos de arena pero un abominable hombre de las arenas ha salido de su interior, aterrorizando a los infantes que han sido rebozados en la arena cual gordas croquetas, y ha sido imposible llevarlo a cabo.

B&B… BICI Y BUCEO

Los reclutas evolucionaban favorablemente aunque aún les quedaba un poco de marcialidad que aprender, pero el sargento Jerry, según le llama Juan Luis Jr a Reyi les imponía disciplina.
Después de una comida a discreción y para huir de la siesta hemos organizado la vuelta ciclista a la isla. Nada menos que 18 bicicletas de todos los tamaños. Menudo pollo se ha organizado, hasta con una furgoneta de apoyo durante el primer kilómetro hasta llegar al carril bici que iba recorriendo la playa y terminaba en la punta oeste de la isla. Todos los participantes consiguieron el objetivo aunque la mitad de la expedición se quedó en una playa intermedia remojándose el trasero. Mención especial para Juan Luis Jr que se hizo la rutita completita y sin despeinarse demasiado.
Menuda mesita de tartas que nos encontramos en el buffet del hotel… vamos a volver rodando.
De vuelta al hotel charlas sobre el buceo del día siguiente y tranquilidad absoluta, bueno menos el “give me five” de Julio a Gloria para decirle que acostara a los críos que él se iba de chachara con los amigotes. No me quiero ni imaginar el recibimiento con el amasador al regresar a la habitación.
Ya estamos en el sábado 3 y empieza el buceo, mientras la mayoría de la expedición la dedica a descansar en la playa o a tocarse el ombligo los aguerridos buceadores del grupo se aprestan a la batalla. Al final nada de corriente y algo de movimiento por el viento al entrar. La primera inmersión en el pecio Madeirense. La verdad es que no esperaba yo en este viaje hacer un pedazo de inmersión como esta. Ha estado muy bien, de notable alto, ya de por si el pecio de 70 metros es un gran atractivo pero la intensa cantidad de vida a su alrededor y la estupenda visibilidad han hecho que ya pensemos que hemos empezado por la mejor de las inmersiones y que el resto van a ser sositas al lado de esta. Meros enormes muy amigables y miles de peces perseguidos por bancos de barracudas y carángidos de un metro. Muy recomendable.
La segunda ha sido en el bajo de Xota, ha salido más sosita pero ha estado bien pues hemos visto un par de peces torpedo y hemos estado acompañados por un gran mero durante 10 minutos, que cada vez que parábamos, se nos pegaba para que lo acariciáramos. No se nos ha subido al barco de milagro. Hoy ha tocado grupo masculino, con Juan Luis y Reme, el próximo día serán Merche y M.Paz.
Tras la comida ha tocado excursión por toda la isla y hemos visitado los lugares más estratégicos para divisar las mejores vistas, sobre todo la que te hace ver los 9 kilómetros de playa de arena blanca. Bueno hay quien ha aprovechado para sestear casi todo el camino.

LA OLA TRAICIONERA

Y llegó la noche de los juegos playeros, nada más cenar los reclutillas apoyados por 2 madres, han escrito y cantado al unísono una canción que ha hecho poner la piel de pollo a todo aquel que pasaba por allí. En la columna de la derecha podéis recrearos con la letra. Después de esto hemos comenzado con los juegos para chicos y grandes donde las risas, los lloros, las carcajadas y las lamentaciones se han repartido por igual. Padres buscando pelotas de ping pong dentro de las camisetas de las madres y al revés en los pantalones. Se han visto verdaderas profesionales que no vamos a nombrar para no faltar al decoro. Eso sí, no se puede pasar por alto la escandalosa revolcada que se han dado Fran y M.Paz con la excusa de explotar un globo juntos con la pelvis. Mencionar también las carreras de relevos en las que los borrachos casi no se podían mantener de pie, alguna entregaba el relevo a 4 patas. Y para terminar el juecito de barco de remos donde todo el mundo se apelotona sentado en el suelo y se hace el paripé de ir remando y tras un rato de navegación se avisa que viene una ola gigante que nos persigue y hay que remar más fuerte pero inevitablemente la ola nos alcanza y a la voz de agacharos el sargento Jerry por la espalda tira un cubo de agua. Hasta ahí todo hubiera ido bien si Jerry hubiera ejecutado bien las instrucciones que eran echar el agua en la zona donde se acumulaban los padres. Pero su puntería, que le ha servido para ser degradado a cabo, ha hecho que la ola le cayera enterita a los niños sembrando la histeria y la devastación infantil colectiva, más parecía que era ácido y no agua lo caído del cielo. Lo que era fiesta y regocijo ha terminado en una revuelta de menudos que no han cargado contra el lanzador patoso del agua si no contra el inocente capitán del barco que ha tenido que poner pies en polvorosa para evitar ser arrojado vestido al mar y con una piedra amarrada al cuello.
Un sueño reparador para que las fieras calmen sus ansias de venganza… totalmente desmedida.

TOPOPALETILLOS

Nos vamos de Porto Santo tras una mañana de tranquilidad donde cada uno estuvo a su libre albedrío. Tranquilo viaje de regreso en barco hasta Funchal donde nos esperaban un bus para llevarnos al hotel. Eso de que nos recibieran con vino, zumos, agua y dulces empezó a dejar al grupo desubicado pero en cuanto empezaron a ver las habitaciones, que en su mayoría eran suite de la última planta a todo lujo y con yacuzzis incorporados y unas terrazas espectaculares, empezamos a hacer el ridículo, menuda panda de paletillos, como si este tipo de alojamiento no fuera habitual… los históricos Oceánicos se tiran de los pelos viendo lo que ha cambiado la cosa, de tugurios de baja reputación a hotelazos de tronío, con cesta de frutas, canapés, y bebidas en cada habitación. Hay alguno que aún no se cree dónde está y encima con acceso libre al SPA y unos buffets de la pera. Lo malo es que ahora nadie se quiere ir de aquí y el día 7 me va a costar sacarlos a latigazos. Mientras que la mayoría del grupo la liaba parda utilizando la piscina del SPA como cualquier piscina pública… a otro sitio que no podemos volver, unos cuantos estuvimos realizando las gestiones oportunas para recoger los 6 coches de alquiler, que en un par de casos hemos tenido que devolver por falta de aire acondicionado y por viejos. Los nuevos ya son otra cosa, pero si colaba pues eso que nos hubiéramos quedado.

25 FUENTES.

Primer día completo en Funchal dedicado a las marchas y levadas. Bien tempranito a subir al pico más alto de la isla, antes de que se llene de nubes, lo que produce que alguna se presente en el buffet del desayuno, con la camiseta al revés, o sea con la espalda por delante y otras como la Salido que arrastra a todo su clan a no levantarse porque dice que ella de vacaciones no se da madrugones y que ya lo hará al día siguiente para el buceo.
Llegamos de los primeritos no sin antes tener apuros para subir algunas cuestas con los coches, hasta en primera casi que nos quedamos a media subida. Las vistas del pico son espectaculares y la mayoría hizo el sendero de 20 minutos a pesar de los buenos tramos de escaleras. De allí la expedición se divide y quedamos más tarde, tras resolver los problemas con algunos coches de alquiler, en el mirador de Girau, que tiene una plataforma de cristal a 580 metros sobre el acantilado que te pone los pelos de punta. De regreso a la comida pasamos por el mirador de Erio do Serrano para ver bien abajo el pueblo de Curral das Feiras.
En el hotel nos abren el restaurante y nos preparan el buffet en exclusiva para nosotros, la gente ni se lo cree. Se están portando de alucinar, vamos a tener que dejar una buena propinilla.
Por la tarde una de las levadas plato fuerte, las 25 fuentes. El camino en coche hasta allí nos deparaba una agradable sorpresa, a medida que subíamos, como dice Sara, las nubes se habían caído del cielo sobre la montaña, desbordándose por las laderas y hasta tuvimos que pasar entre ellas por la carretera para llegar a la levada. El camarote de los hermanos Marx hecho furgoneta. Todo el grupo metido en una de 12 plazas, con unos cuantos en el maletero para hacer una bajada de 2 km. El grupo al completo hizo la primera marcha hasta la cascada del Risco y ya con algunos elementos menos el resto continuó hasta llegar a 25 fuentes, una gran poza que se rellena por torrentes de agua por todas partes. Algún valiente hasta se dio un bañito y salió dolorido/a de lo fresquita que estaba el agua. Después de una importante subida se consiguió el objetivo, incluso muchos de los peques. Eso sí, casi no nos da tiempo a llegar a la cena del hotel… que cualquiera la deja pasar… menuda vorágine de comida. Nadie se queda insatisfecho. Se acaba el día tras la visita al hotel de los del centro de buceo. Mañana a bucear en la reserva de Garajau.

PRIMER BUCEO EN MADEIRA

A las 8:30 han venido a recogernos a la recepción del hotel para llevarnos al centro de buceo de Santa Cruz. El tiempo ha empezado a ponerse un poco complicado pero finalmente hemos podido realizar las 2 inmersiones previstas, aunque la segunda se ha demorado más de 2 horas con lo que hemos llegado a comer con un retraso considerable. Hemos tenido menos visibilidad que en Porto Santo, pero hay bastante más vida que en nuestras costas. En cualquier caso nada especialmente relevante, salvo algún mero de gran tamaño. Un bien alto, apurando como mucho al 7. M.Paz y Merche se han portado como campeonas.
Por la tarde, después de haber palizado a todos los enanos en la piscina del SPA, nos hemos ido al centro de Funchal de paseo y a pagarles el helado de deuda por el remojón del otro día en el juego de barco de remos. Al regresar hemos realizado una visita sorpresa al parque de Bomberos de Funchal y los chicos han podido pasearse entre los coches mientras un amable bombero nos contaba peculiaridades de su trabajo.
Antes de cenar hemos hecho un recorrido turístico por las habitaciones que tenemos en el hotel, compitiendo por cual era mejor y al final lo que ha quedado claro es que la de los Perea tenía la terraza más espectacular, por las vistas de la montaña, de la ciudad y del mar y del tamaño de un campo de fútbol sala. Durante la cena ya se han escuchado los primeros lloros y lamentos porque saben que mañana hay cambio de hotel.

NO PARAMOS NI PARA ESPERAR A LOS HERIDOS

La mañana del miércoles empezaba a las 08:30 con un corto viaje para realizan un paseo por los acantilados de Santana a Sao Jorge. Ha sido de lo más excitante pues a parte de la belleza en sí del lugar hemos tenido aventura, porque cruzar por los puentes de madera colgados en el aire le ha hecho flaquear las piernas a más de uno. Hemos llegado todos hasta la punta del antiguo embarcadero y Reyi además de obsequiar a la Reme con una visión del gran blanco nos ha realizado un picado a una poza tipo bomba que ríete tú del tsunami.
Después hemos visitado el parque temático de Funchal, donde hemos estado 2 horas sin parar de hacer cosas; proyecciones con movimiento, camas elásticas, barcas, columpios, atracciones, etc. Hemos terminado la visita a Santana viendo sus típicas casas donde se vendían todo tipo de souvenirs.
Última comida de despedida en el Baia y traslado al nuevo hotel, que no tiene mucho que envidiar al anterior pero que no ha alucinado tanto al respetable al venir del otro cuchitril.
Y sin perder mucho tiempo, todos al parque acuático donde no hemos parado en 2 horas de subir escaleras y tirarnos como locos de todo lo que estaba a nuestro alcance, solos y por parejas. Los enanos pidiendo que se repita la experiencia, pero los protagonistas han sido Fran que de forma altruista ha decidido quedarse cuidando los enseres de los demás… aunque las malas lenguas dicen que lo que ha hecho es echarse una siesta de pijama. Pero sobre todo el espectáculo lo ha puesto Merche que se ha traído un bikini que cada vez que entraba en tromba en el agua se le iba a las orejas. Eso si, el derecho de pernada se ha terminando llevando a cabo y todas las churris de la expedición estuvieron a solas en todo lo negro con el capitán… por lo menos una vez… ya que alguna quiso hasta repetir.
Para terminar la jornada una buena cena en Canical; nos hemos puesto las botas y no hemos pagado más que 8,5 euros cada uno.

PALOMITAS AL CARBÓN

Por desgracia no hemos podido ir a las islas Desertas, el mar estaba demasiado levantado para recorrer los 30 km de distancia, pero eso no ha impedido que hiciéramos un par de inmersiones al resguardo del viento en la parte este de Madeira. Han estado bien pero no creo que sean inmersiones que queden para el recuerdo. Lo mejor está siendo el guía Hugo que es de lo más atento.
Hoy a diferencia de ayer hemos llegado a tiempo a comer y hasta una siesta de media hora ha caído. Tras la misma nos hemos ido a hacer una excursión a una de las zonas más espectaculares de la isla, los acantilados de Sao Lorenzo.
Al regreso nos esperaba la noche de los padres. Nos hemos quedado Reyi, Almu y yo con todos los niños para que ellos se fueran a cenar tranquilamente. Hemos hecho un concurso de disfraces que ha estado muy reñido, hemos tenido piratas, princesas, sevillanas, futbolistas, hawaiianas, etc. Después hemos hecho un montón de juegos en el jardín del hotel y la cena, atracón de pizza porque en vez de 8 el pizzero nos ha traído 11. Todo eso aderezado con patatas, refrescos y pastel de chocolate. Vamos a estar comiendo sobras de pizza hasta el final del viaje. Para terminar la fiesta proyección de la peli Tadeo Jons con algunas chuches y la mitad de las palomitas, porque la otra mitad ha estado 15 minutos en el microondas y no solo han salido carbonizadas si no que hemos tenido que abrir puertas y ventanas para que saliera la peste. A pesar de haber dado licencia a los padres hasta la 1 el último se ha presentado a las 12 y la fiesta se ha dado por concluida. A ver quién duerme ahora con este olor a palomita carbonizada…

SE ACABARON LOS REMOJONES

Se acabó el buceo en esta Oceánica y lo hemos terminado con una buena inmersión de 7,5 en la que había mucha vida y relativa buena visibilidad. Hemos terminado con otra que ha tenido 10 minutos buenos y el resto bastante soso porque el agua estaba muy turbia. Para regresar a puerto una buena brincadera, como lo dicen aquí, porque íbamos contra las olas que no eran pequeñas precisamente. Despedida emotiva de Hugo citándonos para el próximo tourbuceo.
Para comer, otra vez pizzas… no íbamos a tirar las que sobraron del día anterior. Y tras una reparadora siesta de 5 minutos, nos hemos ido al otro extremo de la isla, no sin antes haber dejado Julio su tarjeta de visita al coche de un lugareño al que le ha pegado una raspadita.
Lo mejor de ir hasta Porto Moniz es la carretera de acceso por sus acantilados y sus enormes cascadas. El paisaje es digno de disfrutarlo. Hemos visitado unas piscinas naturales que están muy bien trabajadas en las que hemos podido hacer snorkel y ver muchos pececitos. Hasta una linda rémora que se me ha pegado en todo el paseo, la he llamado Paulita y ya la estoy achuchando para que se nos haga buza.
Tras los baños otra brutal pelea con los enanos, pero en esta ocasión y única, el perjudicado he sido yo al ser derribado por una piedra sujetasombrillas y hacerme polvo una pierna y 2 dedos del pie… pero nada grave.
De vuelta en el hotel nos tocaba la cena buffet que teníamos en este alojamiento y como no… tremenda tripotada y reunión para preparar la macro levada de mañana.

LA TARDE DE LOS SÁNCHEZ

Espectacular, nadie apostaba que tantos integrantes conseguirían llegar al final de la marcha del Caldeirao Verde. Tras más de cinco horas de túneles, levada, cascadas, vegetación exuberante, cortado de 100 metros y una temperatura ideal. Todos los que emprendieron la marcha consiguieron el objetivo con mayor o menor esfuerzo, pues hubo algún que otro expedicionario que derramó alguna lagrimilla en el regreso, por lo que aún quedaba y por hincar la rodilla un par de veces. Al final todos felices dando buena cuenta de la comida al final del trayecto y algunos muy fresquitos, pues se atrevieron a bañarse en la poza del caldeiro.
Tras la comida y camino a San Vicente para ver su cueva volcánica comenzó la debacle y empezó una serie completa de mareos, vómitos y descomposiciones a nivel general, cogiéndose el relevo unos a otros. Más de la mitad del grupo termino afectado por un supuesto virus que acompañó a alguno incluso hasta su regreso a Madrid.
La mayoría del grupo conseguimos llegar por los pelos a la cueva y la guía cerró la puerta tras nosotros, ya hubiera querido hacerlo delante de nosotros. Íbamos con otras 20 personas aproximadamente y nada más empezar los Sánchez quisieron erigirse en protagonistas de la visita. Don Javier nada más empezar nos obsequió con un magnífico eructo que ni un venado en la berrea de septiembre lo hubiera hecho mejor, aunque aún así, paso bastante desapercibido. Pero lo que si fue espectacular es que a los 5 minutos y en plena explicación de la guía se tira un sonoro cuesco que retumba en todas partes por la sonoridad de la cueva. No sabíamos donde meternos para aguantarnos la risa, bueno menos mi hermana Ana, a la que la flatulencia meneo hasta los cabellos dejándole un mechón más rubio. Para terminar Sarita hizo la última parte de la visita entre arcadas y todo el mundo buscando una bolsa para no dejar aún más huella en el lugar.
La cena del último día fue bastante desperdigada, cada familia tiró para un lado, aunque la mayoría terminó devuelta en los WC de cada habitación.

Y ESO ES TODO AMIGOS...

Para la última mañana en Madeira el virus hizo tantos estragos que solo aparecieron a las actividades previstas la mitad de la expedición, de los 6 coches el convoy se quedó solo en 3, pero aún así realizamos el viaje en teleférico y los valientes se tiraron por las cuestas abajo en los carros de cesto, tras esperar una buena cola. Con anterioridad los pocos reclutas que llegaron hasta las puertas de la iglesia de Monte fueron hechos ya soldados de pleno derecho e hicieron esa condición extensible a los que no habían podido llegar caídos en la batalla intestinal.
Ya solo quedaba comer algo y comenzar el regreso a casa, devolución de coches de alquiler y lo típico de todos los vuelos, eso si, amenizados con la visión del interior de las maletas de los Sánchez, que tuvieron que hacer un trasvase de 4 kilos por exceso de peso en una de ellas.
El vuelo fue o una sobada completa o un mareo continúo hasta perder la color, por el dichoso virus, pero a las 8 de la tarde ya estábamos en tierra, sin problemas para recuperar las maletas y despidiendo esta edición de Oceánica 2.013 con el Sargento Reyi formando a la tropa para cantar el himno por última vez.
El objetivo estaba realizado, hemos vuelto todos con salud, salvo los problemillas víricos del último día, las familias y los niños no se han tirado de los pelos y se han llevado bien y organizativamente no ha habido más desastres de los ya habituales, por lo que parece que podemos decir que… misión cumplida.

Somos de topodiving
No se puede negar
Somos de topodiving
Nos gusta bucear

Apúrate
Que no vas a llegar
Nos grita Palomino
Que es nuestro capitán

Tenemos un sargento
Que nos hace formar
Si Reyi da la orden
Empezamos a marchar

Apúrate
Que no vas a llegar
Nos grita Palomino
Que es nuestro capitán

Nuestro capitán
Es muy singular
Si no llegas a tiempo
Te deja sin jugar

Apúrate
Que no vas a llegar
Nos grita Palomino
Que es nuestro capitán

Polo amarillo
Camiseta azul
Fíjate bien
Cual llevas tú

Apúrate
Que no vas a llegar
Nos grita Palomino
Que es nuestro capitán

Arriba esa tropa
No se puede parar
Hay que verlo todo
Ya descansarás

Apúrate
Que no vas a llegar
Nos grita Palomino
Que es nuestro capitán

Música : remix Patio de mi casa y Quinto levanta, tira de la manta
Letra : Merche y M.Paz