La opinión de los pequeños... expertos

 

Que me ha parecido el viaje
• Si va a haber otra oceánica me gustaría ir a otro país pero con playa.
• Me ha gustado mucho, sobre todo porque con las familias con las que he estado las conocía y así es más divertido.
• Lo que más me ha gustado es el curso de vela, hemos aprendido como se llama cada cosa y a manejarlo.
• No se me ocurre nada que no me haya gustado, pero ha habido alguna vez que no nos ha dado tiempo a hacer algo de lo planeado pero ha sido divertido.
• Lo que hubiese querido hacer es ir a montar a caballo.

 

Lo que más me ha gustado ha sido el curso de vela. Y además nos tiramos al agua.
Y lo que no me ha gustado nada fue el Monasterio de Piedra. Además faltó la noche de cine y la formación ha sido un desmadre. Y la noche en camarote yo casi vomito porque olía fatal.
En general me ha gustado todo, los hoteles, las playas, el parque de atracciones, montar en bici, los restaurantes, las cuevas del Drach…me gustaría añadir montar a caballo y me gustaría ir a otro país o hacer un crucero.
¡Y vimos a Rafa Nadal en Manacor!
Además me ha gustado la Post Oceánica, porque hemos ido a la playa y allí a unos colchones hinchables en el agua y también hemos ido al Acuario de Palma, etc …. Adiós.

 

 

Lo que más me gusta
• A mí me ha gustado ¡Todo! Pero también me hubiera gustado montar a caballo e ir al cine.
Lo que menos me ha gustado
• No ha habido nada que no me haya gustado.
Topodaving lo mejor.

Esta es la desbaratada crónica, escrita por la Reme, de la segunda Oceánica Familiar realizada. Como no podía ser de otra forma, este viaje tiene un previo, un durante y un después (la Post-Oceánica) para hacerlo más intenso, si cabe.

Día 0. 13/08 - Avanzadilla Tarragona.

Una de las familias novatas, “Los Vinagre”, ansiosa de iniciar la expedición, llegan de avanzadilla a Tarragona-Valls, e inician el viaje en estado de salud óptimo…

Día 1. 14/08 - Desde los distintos puntos de nuestra geografía española – Tarragona (Valls).

Comienza la carrera de los autos locos, nunca mejor dicho...porque durante los próximos días nos espera hacer más pirulas, que las pastillas que se toma padre… entre glorietas varias, salidas ajustadillas y saltarnos líneas continuas.

Unos cuantos, con origen Madrid, paramos en el Monasterio de Piedra en Zaragoza para empezar a hacer kilómetros a pie, tomarse el primer bocata y por fin … conocer personalmente al Heredero Topil. Las fuentes del lugar, diseñado por Juan Federico Montadas i Jornet, espectaculares, al igual que los gasecitos expulsados por Marcos en el regazo de la Reme (toma bienvenida).

El resto, salía del litoral mediterráneo con maletas de ropa usada, habiendo disfrutado de unas previas y tranquilas vacaciones, todo lo contrario a lo que nos iba a deparar este viaje, lleno de madrugones y carreras, pues de lo contrario no sería una Oceánica Topil.

Toda la expedición llegó felizmente al Hotel Félix en Valls, pese a los intentos de algún navegador por perdernos. Y … sorpresa sorpresiva y susto para la afectada; a Raquel le diagnostican "paperas". Inmediatamente... queda activado el protocolo de emergencia ¡nada de besos y abrazos y consulta a nuestra pediatra particular, Araceli!

Almu, para sí misma debió decir: "tierra trágame y ahora ¡qué hago yo con Marcos!", pues de todos es sabido, que eso de las paperas puede provocar altas fiebres y puede afectar de algún modo a los genitales del sexo masculino. Dicho lo cual, aquellos varones que no las habían pasado, dieron paso atrás y tragaron saliva.

Después de la cena y aunque no había aeropuertos y aviones de por medio, todos llegamos tarde a nuestra primera reunión. ¡Oh, capitán, mi capitán! la tortura del Topo acababa de empezar...

Día 2. 15/08 - Port Aventura

Mientras Raquel se dispone a pasar el día de Hospitales, el resto de expedicionarios se prepara para pasar un día de vértigo en Sésamo Aventura montando en el Tami-Tami, las mariposas saltarinas, las canoitas y la vertiginosa lanzadera El Salto de Blas de ojito, ¡ dos metros de altura, subiendo el asiento a pulso! ... que se lo digan a Fran, etc. Los más blanditos se fueron a montar en el Dragón Khan y el Shambala, vamos unos flojos. Pero lo mejor y más refrescante … el Tutuki-Splash, vaya tela, como nos pusimos.

Para recobrar el sentido, fuimos viendo espectáculos chulísimos como el de las churris y maromos hawaianos de la Polinesia, donde los peques salieron al escenario a demostrar su talento, los piraos del Far West y al Jim Carrey de los pájaros (un crak). Algunos, hasta cerramos el parque viendo la cabalgata final y los fuegos artificiales.

Y Marcos, se portó como un campeón.

Mientras nosotros disfrutábamos como enanos, La familia Vinagre en su visita sin guía por los hospitales de Tarragona, recibe un nuevo diagnóstico “pancreatitis” y se disponen a operar a Raquel. Uf, menos mal que el Cirujano miró las pruebas y dijo que na de na, que puede usted viajar y que… “graaaciasss porrr venirrrrr “.

Día 3. 16/08 - Port Aventura Acuático – Barcelona – Menorca (Ciutadela)

Como parece ser que ayer no tuvimos bastante, repetimos actividad de vértigo pese a que la climatología no estaba a nuestro favor.

Tiritando, no paramos de tirarnos por el Torrente, los toboganes y tubos varios y las piscinas. Incluso algunas con spa (o eso dicen los que estaban allí tumbados, aunque más bien parecían un cúmulo de ventosidades).

Qué pena, que cuando empezaba a salir el sol, nos tocó recoger nuestros bártulos y salir rumbo Barcelona, al C.C. Gran Vía 2, ya cerca de la zona portuaria, para llenar el buche antes de subir al ferry destino a Ciudadela.

Ya en el puerto, tras una dura espera hasta que embarcamos, pero siempre manteniendo alta la moral de la tropa, la expedición rompió filas hacia sus camarotes los más afortunados y a las cómodas sillas ... ¡qué curioso! los novatos (Los Elisa, Los Vinagre y Los Sánchez).

El viaje transcurrió sin incidentes más allá, que el padecimiento de aroma existente en el camarote de los Remes, ojo, ya existentes previamente a su entrada en el mismo, que quede clarinete. Y algunos mareillos por otros expedicionarios que no consiguieron conciliar el sueño, como en su cama. Claro que nadie sabe lo que sucedió en el camarote compartido entre Juan Luis y Fran, ya que no han querido hacer declaraciones.

Día 4. 17/08 – Ciutadela - Fornells

Amanece, que no es poco y pronto. Tan pronto que no llegamos para verlo en el punto fijado, El Monte del Toro, pese a que fuimos a toda velocidad, bueno… los que teníamos gasofa.

Llegamos al hotel Carema Aldea Playa, en Fornells, los 36 sanos y a salvo y perfectamente uniformados. Y con nuestros flamantes polos naranjas irrumpimos en el buffet a desayunar.

Después papeleos para los buzos, pisci para los peques y algunas intrépidas (Elisa, Julia y Merche), se lanzaron a los brazos de Giovani para una clase de aquagym, que quedó en eso, ¡mal pensados!.

Con los picnis a cuestas nos fuimos a visitar en barco las calas de la isla y a mojarnos el culete en una de ellas por unos breves instantes. ¡Me cachis! A algunos sí que nos pareció breve. Y a Topo le tocó escuchar las primeras quejas, esta vez, sobre el picnic.

Mientras unos hacían una parada para endulzarse en una pisci para luego dirigirse a visitar el casco antiguo de Ciudadela, otros en un no parar, fuimos a visitarla directamente, aunque nos tocase cargar con los peques a cuestas porque ya no podían con sus pestañas. Otros, la visitaron motorizados y los que ya no podían con su alma, se fueron directamente al hotel.

Ya de vuelta en el hotel, y cada uno con sus maletassssss ¿eh Fran?. Cena, reunión para buzos y a dormir que el día fue muy largo e intenso.

Día 5. 18/08 – Fornells

Con su camiseta a rayas, una tanda de buzos madrugaron para hacer su primera inmersión en la reserva.
El resto no se hizo esperar mucho para lanzarse al buffet y disfrutar de una mañana de euforia en la piscina y el parque acuático del hotel..."lo mejor de lo mejor" dicen los peques.

A comer, al Monte del Toro, en la posada del Monasterio, donde no llegamos a ver amanecer nuestro primer día en Menorca. Y por la tarde, visita a la fortaleza La Mola en Mahón, para rememorar aquellas levadas del año pasado, dónde alucinamos con sus túneles y sobre todo al final de la visita, cuando vimos un super cañón.

Después camino a Cala Pregonda, una parte de la expedición, en un ataque de ¡ya no puedo más con este calor! se quedó quitándose el sofoco una playa, otros hicieron un sendero a otra cala, otros al hotel y otros más listos... a Fornells a tomarse algo fresquito y gastar en souvenirs (unos vestidos monísimos). ¡Vamos...un desmadre de expedición!, Reyi se va a hinchar a poner negativos.

Lo importante, es que al final, todos llegamos al buffet a ponernos como si no hubiese mañana.

Día 6. 19/08 – Fornells

Segundo día de inmersión para los buzos, con una temperatura y visibilidad estupendas.

El resto, acampó en la cala del hotel. Los peques entre baño y baño, escudriñaron los fondos, hasta que vieron desembarcar a sus adorados padres y madres, y como en la peli bienvenido Mr.Marsall, se armó la fiesta, ante la estupefacción del personal. Relevo de padres/madres buzos y traslado al acuático del hotel a endulzarse, donde los peques lo pasaron en grande.

¡Vennnga vaaa!, mil gracias a la organización por elegir este hotel. Ha sido un acierto, por el parque acuático, la playita y por la ventaja de que el Club de Buceo esté en el mismo hotel (eso facilita mucho las cosas). Y a otra cosa mariposa.

¡A comer y a sudar! al Molino de Es Mercadel, donde Los Vinagre se sublevaron saltándose el menú y poniéndonos los dientes largos con su bogavante y queso de la tierra.

Tras una caminata hasta cala Es Grau, bajo un sol abrasador con la intención de hacer snorkell, no siendo las condiciones óptimas para llevar a cabo dicha actividad, terminamos en la playa de la Albufera, donde peques y grandes snorkeleamos y nos bañamos. Los Topo y Los Elisa, siguiendo el espíritu aventurero de la expedición hicieron paseito por la Albufera en solitario, ya que el resto no conseguimos sacar a los peques del agua.

Y volvemos a salir pitando para llegar al buffet como viene siendo habitual. Y a preparar maletas para el siguiente traslado.

Día 7. 20/08 – Fornells (Menorca) – Santa Ponsa (Mallorca)

Una vez más abrimos el restaurante para engullir e iniciar ruta destino Santa Ponsa. Tras una nueva aventura embarcando, un ameno traslado en ferry viendo pelis, vídeos y las caritas de Marcos, desembarcamos en Alcudia, para desde la rampa del ferry salir en quinta hasta el Mesón del Rey a papear. Por lo menos comimos bien y fresquito.

En un si es no es, tiramos las maletas en nuestro nuevo alojamiento, el Hotel TRH Jardín del Mar, donde quedó patente que siempre ha habido clases. A Los Perea ¡que son unos enchufados!, les adjudicaron un “peazo” apartamento.

Mientras los más flojitos, se quedaron a chapotear en la piscina, buzos y valientes, salimos hacia Palma a bichear el centro de buceo, el club de vela y darnos un “paseíto” de 15km en bici, por el chuli-paseo marítimo, donde Miguelito, apodado “el pedales”, sembró el terror entre los transeúntes. ¡Vaya sudada!, nos ganamos la cena, pero bien.

Bueno de entre los flojitos, no metemos a Marcos, que el tío se pegó un buen chapuzón, sin lloriquear ni ná. Está claro que es un legionario precoz.

Y llegó la sobremesa de la cena y el pueblo se sublevó ante su monarca, lanzando quejas y expresando inconformismo hasta hincharle las ________. Y nos tapó la boca cargado de razón, puesto que nuestra colaboración en la Pre-Oceánica una vez más, fue nula, así es que ... ¡punto en boca to el mundo!, tanto los que hablaron, como los que solo pensaron. Y al catre, a reponerse para mañana.

Día 8. 21/08 – Santa Ponsa

Primer día de buceo en Palma para unos, de bautizo para otros y de curso de vela para los más peques. El resto a disfrutar de la playa, la pisci y de las cucamonas de Marcos.

Digno de ver, a estas madres atentas a la salida del velero de los peques, como si de un viaje a las indias se tratara. Finalmente nuestros retoños, regresaron sanos, a salvo y muy contentos. Tan bien les fue bien a los buzos y bautizados.

Puesto que el capitán nos había dado la tarde libre, bien porque estaba así programado o por la hinchada de pelotillas de la noche anterior, algunos, decidimos celebrarlo allí mismo apretándonos unas gambas rojas y una caldereta de bogavante, antes de partir hacia un bonito pueblo de la Sierra de Tramontana, Valldemossa. El destino no fue elegido al azar. Básicamente seguimos a nuestro líder, ya que la noche anterior ante nuestra estupefacción tras ser informados de esta tarde libre, ¿dónde ir esta pandilla de pollos sin cabeza? Y allí que aparecimos todos los miembros de la expedición, poco a poco.

Y las madres, protectoras de sus hijos, que renunciamos a esa noche de niños planificada con cariño por Los Topo, pensando que los pobres acabarían agotados y teniendo que madrugar al día siguiente para el curso, fuimos recriminadas por esas criaturitas hasta la saciedad, ¡que se habían quedado sin noche sin padres!. Culpa nuestra, no volverá a suceder, aunque tengamos que levantarles a collejas.

Día 9. 22/08 – Santa Ponsa

Segundo día de buceo y de curso de vela, o mañanita de estar tiráo en la playa o la pisci para el resto, o para darse la pechá a caminar como hicieron los intrépidos Julia y Juan Luis. Apuntito estuvieron de salir rodando todas las bolitas de la pulsera cuenta pasos de Julia. Vamos, que echaban de menos las levadas de Madeira.

Nos reunimos todos para comer en el Club Naútico de Cala Gamba y poner luego rumbo a Porto Cristo para visitar las Cuevas del Drach. Haciendo raly, pero llegamos a tiempo.

Y como siempre nos liamos, una vez mas no pudimos cumplir el plan de ir a visitar Palma si queríamos llegar al buffet, por lo que aquí se disgregó la manada. La mayoría al hotel a adecentarse para la cena, Los Salido y Los Elisa a la fábrica de perlas de Majórica ¡a gastar!, y Los Perea, Los Julios y Los Remes, en busca de una playita para aplacar la energía de sus polluelos.

Cual fue la estupefacción de estos últimos, cuando Los Remes son adelantados en el puerto de Porto Cristo por un pedazo de Aston Martín. De reojillo, Raúl me dice que le parece que es Nadal “el que usa bañadol”. Rápidamente son activados los agentes dormidos Fran y Julio, que como quien no quiere la cosa inician la persecución del mencionado vehículo. ¡Y bingo! El de Manacor, aparca su carro delante de una pedazo de choza “que pa qué” y responde a nuestro saludo. Que tío más majo y ¡más alto!.

Bonita playa la de Porto Cristo, y chuli-tobogán para los peques. No había manera de sacarles del agua, así que... no tuvimos más remedio que saltarnos el buffet y cenar en un burri-king, motivo por el cual el Sargento Reyi nos pondría más puntos negativos. ?

Día 10. 23/08 – Santa Ponsa

Tercer y último día de inmersiones programadas para buzos y bautizados, y del curso de vela para nuestros soldados.

Las inmersiones, en la Isla del Toro y la Isla del Sec, fueron las mejores de entre las realizadas en el viaje. Nuestros bautizados Alicia, Adrián, Elisa y Carlos, superaron su inmersión con buena nota, incluso Elisa con mención de honor. Lo que no sabemos es si solo compartió aire de su botella con el profe o algo más....Y nuestros jóvenes soldados, obtuvieron con honores la titulación Blanca. En unos añitos, ya podremos alquilar el barco y que nos lleven de calas (o de cañas) por las islas.

Exhaustos por tanto acontecimiento, pillamos bocatas y salimos pitando a Palma, a coger el tren a Soller. Menos mal que el viaje dio para hablar, ver el paisaje, siestear, etc. Hay que agradecer especialmente a Alicia y Adrián que cuidasen de los peques, ya que nos les quedó más remedio, puesto que mira que es difícil arrancarse tantas garrapatillas.

Después de un paseíto por Soller, decidimos tomar una terraza e hidratar nuestros cuerpos serranos. ¡Que fallo no habernos traído el bañador!

De vuelta al hotel, a recoger los bártulos del club de buceo y despedida, hasta otra. ;-)

Noche nostálgica por las despedidas entre los oceánicos que se van y los que se quedan, trapicheo de fotos entre carcajadas y consecuente tocada de pelotillas a los “guiris” que intentaban dormirse pronto, para darse el madrugón en la operación ¡acapara tu tumbona en la piscina! Al día siguiente.

Día 11. 24/08 – Santa Ponsa-Madrid-Valencia

Madrugón para Los Topos, Las Tiitas, Los Reyis, Los Elvira, Los Elisas, Los Vinagre y Los Salido, que se disponían a volver a sus dulces hogares. Pero por delante tenían unas cuantas horas de camino, pasando penurias.

A los que tuvimos la fortuna de prolongar nuestra estancia, Los Perea, Los Julios y Los Remes, nos llegaron noticias, de que las autoridades aduaneras en Palma, andaban vigilando a un grupo de traficantes de ensaimadas y sobrasada mallorquina oculta entre pañales, que habían burlado hábilmente los controles y se estaban poniendo las botas en la cafetería del ferry. ¿De quién podría tratarse?...

Y …
¡ comienza la Post-Oceánica para unos cuantos afortunados !


Muy a nuestro pesar, perdidos, sin un líder que nos organizase la vida, decidimos sufrir la tortura de las hamacas de la piscina del hotel, snorkelear en la calita y apretarnos una copiosa comida, con su cervecita, mientras pensábamos qué hacer esa tarde.

Habíamos oído hablar al Topo del Castillo de Bellver, así que allí que nos fuimos. Julio empezó a padecer los típicos síntomas del fantasmagórico virus oceánico, por lo que abortaron la misión y se volvieron al hotel. El resto, ansiosos por visitar Palma, allí que nos fuimos, a pasear por sus calles, usmear en los puestecillos del paseo, ver la Lonja y refrescarnos por dentro.

Tanto nos echaron en cara nuestros hijos que no hicieron la noche de cine, que Los Perea ofrecieron su humilde morada como punto de reunión, para que los peques viesen una peli, comiesen palomitas y los demás hiciésemos tertulia nocturna entre cervezas y mojitos. Los pobres, no sabían la que se les venía encima... ¡con lo gorrones que podemos llegar a ser!. Julito causó baja esta noche, no sabemos si porque le dolía realmente la barriga o por que echaba de menos a su Capitán.

Día 12. 25/08 – Santa Ponsa

Según lo planificado el día anterior, tras desayunar, nos dirigimos a Cap de Formentor, parando en Pollensa a reagruparnos, ya que lo de salir todos juntos del hotel parece ser misión imposible, con la intención de culminar en Alcudia. Pero al igual que en la fase Oceánica, no conseguimos cumplir todos nuestros objetivos, dejando Alcudia para otro día.

Espectaculares las vistas desde los miradores y preciosas las calas. Una odisea para subir al Faro de Formentor, gracias a las cabezas duras de los que pretenden subir sin dejar bajar, en fin pilarin.

Muertitos de calor, a Cala Formentor, donde nos dieron una buena clavada (esperada por su puesto), en el restaurante playero Barceló Premium. Sobre todo para Gloria, con quien Julio decidió compartir su virus, motivo por el cuál, se tomó los tagliatele más tristes y caros de la historia. Menos mal que la playita bien mereció llegar hasta allí y dio para pasear, dormir y no parar de jugar en el agua.

Tanto, que para no perder la costumbre, apuramos tanto que luego nos toca salir corriendo y pasa lo que pasa. Un árbol nos la jugó a Los Remes, moviéndose sigilosamente justo cuando dimos marcha atrás a toda leche y ¡zas!, nos quedamos sin luna trasera y portón perjudicao. Pero aun así, conseguimos llegar a la cena.

Y por supuesto cine con palomitas y tertulia, en la chocita de Los Perea.

Parece que el personal está un poco mejor, hasta Julio está resurgiendo de sus cenizas, no sabemos si por el gyntonic que se está tomando, o por que mañana se va a bucear a la Cabrera. :-)

Día 13. 26/08 – Santa Ponsa

El virus Oceánico y el cansancio está causando estragos en la expedición y hoy se queda la mayoría en el hotel. Los que ya están mayores, para tratar de reponerse dándole una paliza a las tumbonas o estudiando “¡qué moral!” y los peques en el agua a los que ¡oh! ¡les han salido branquias!. Y Julio hoy correrá sus andanzas en solitario por los fondos de la Cabrera.

Los Remes, que no somos carne de tumbona, como si de un día normal se tratara, partimos hacia Llucmajor para ver el conjunto de Capocorb Vell, donde pudimos ver talayotes y restos de viviendas de un poblado o centro ritual (se desconoce), bajo un calorazo de muerte, la Torre de San Miguel y Cala Pi. Y vuelta a Palma para hacer una parada técnica en Carglass, donde nos envolvieron el portón como un bocata. Comimos bien en un Argentino y rumbo al Palma aquarium, donde los peques tocaron estrellas, erizos y pepinos de mar, y observamos la vida del tanque de tiburones más profundo de Europa. Para culminar, un buen baño en la Playa de Palma, con olas y todo.

Día 14. 27/08 – Santa Ponsa

Hoy es un día muy especial. El soldado benjamín, Javier, ¡cumple 4 añazos!. Y nuestro Sargento Reyi también cumple unos cuantos....
La expedición se ha venido arriba y nos vamos a pasar el día pateando Palma. Visitamos la Catedral, paseamos por sus calles, la Plaza Mayor, cotilleamos en las tiendecitas, nos hicimos fotos con los Gigantes y Cabezudos expuestos en la Biblioteca, visitamos los Baños Árabes y después de comer entramos en el Palacio Real de la Almudaina, ¡gratis!.

Comimos en el Bistró Las Olas, un sitio muy coqueto, porque tenemos mucha categoría, más hambre que ganas de andar y fue el primer lugar en el que cabíamos todos. Vamos que el hombre flipó y puso el cartel de cerrado. Para los niños fue complicado pedir, pero los mayores, comimos de lujo.

Y como nos lo hemos ganado, a repetir a la playa de Palma, menos Los Julios que tenían que preparar un fiestón.

Y después de la cena, por fin, llegó el fiestón. Con globos, chuches, bebidas, tarta, regalos y hasta DJ. Y así nos dieron las tantas.


Día 15. 28/08 – Santa Ponsa

Comienza el último día. Lo que no hayamos hecho ya, malamente vamos a hacerlo hoy, por lo que no nos vamos a agobiar, que estamos de vacaciones.

No obstante, habiendo desayunado fuerte y con los motores en marcha, ponemos rumbo a Alcudia en nuestro tercer y último intento por visitar dicho lugar. Como viene siendo tradición, Los Julios se retrasan, lo cual no nos preocupa, porque aun saliendo del hotel antes que ellos a diario, suelen llegar e incluso aparcar antes que nosotros, desafiando todas las leyes de la física en lo relativo al espacio-tiempo (si Einstein levantase la cabeza...).

Dedicada la mañana a visitar Alcudia bajo un sol de justicia, paseando por sus calles, pasando bajo sus puertas, subiendo a su muralla y viendo su iglesia y su museo parroquial, el personal se rinde y se acopla en un banco a la sombra de la puerta de la iglesia. Solo una pequeña parte de la expedición al límite de la deshidratación (Miguel “el Pedales”, SuperCelia, Raúl (aunque sin ganas, todo hay que decirlo) y Merche (promotora de la idea y por supuesto no podía claudicar ahora)), cumplen con el programa y visitan el Museo y los restos de la antigua ciudad romana de Pol-léntia, nada menos que del 123 a.C, teniendo que hacerse una caminata que les lleva a tomar por saco, para poder ver el teatro, el Fórum y el barrio residencial de la Portella, en los que aún se sigue excavando. Pero valió la pena.

Y ahora ¿dónde comemos?, pues en Calle Ronda 63, le dice a Julio su ifone, pero no le dice como ir, por lo que los voluntarios Fran y Raúl se patean la dichosa Ronda hasta llegar a un restaurante frente a la oficina de turismo, dónde curiosamente comenzamos la visita a Alcudia. A destacar, la cargadita sangría que se pidieron algunos a riesgo de salir de allí arrastras y abrazaditos, cantando “Alcudia patria querida”.

Y ahora, a dormir la mona a la playita recomendada en la oficina de turismo para los peques, en la bahía de Alcudia. ¡Cómo se lo pasaron los jodíos, en los hinchables que había en el agua!, saltando, escalando y volando por los aires. Nos dijeron que aunque era por 40 minutos, normalmente a los 20 se cansaban y los traían de vuelta. Ja, ja, ja,... esta gente no conoce a nuestros soldados. Y dos horas pasaron y ya cerraron los hinchables y no les quedó más remedio que devolvernos a nuestro polluelos. Agotados y a riesgo de no llegar al buffet, salimos pitando al hotel.

Y como no, cine de despedida y a hacer las maletas.

Día 16. 29/08 – Santa Ponsa-Madrid-Valencia

Chicos, esto se acaba. Último día de buffet y menos mal, porque no se puede comer de esta manera, alguno se va de aquí con sobre equipaje.

Dejamos el hotel y marchamos de camino al Puerto a tomar el ferry de vuelta a la península. Esta vez, el trayecto promete ser pesado en la cafetería y nos quedamos sin visita al puente, pese a que nuestra diplomática Julia intentó camelarse a la tripulación. Pero como no les enseñó la cacha, pues ná. Pero al mal tiempo buena cara y menos mal que la primera parte de la expedición nos puso sobre aviso y con nuestros pantalones largos y chaquetas, capeamos el temporal. De todas formas, aprovechamos el tiempo, unos dibujando y pintando, haciendo pulseras con hilos, disfrutando del mago y los talleres, viendo pelis, estudiando (¡qué moral tienes Fran!), trapicheando con las fotos del viaje, otros dormitando, …. vamos ¡un no parar!. Tanto que con tanta actividad, no nos dio tiempo a redactar la prometida crónica del viaje. Reyi nos pondrá otro punto negativo.

Tardamos en desembarcar, pero la expedición se disgregó rápidamente, sin despedidas y sin paradas ante el ansia de llegar a casa para tirarse en el sofá y ver la TV de cuarenta y tantas pulgadas. Y finalmente ya anochecido llegamos todos físicamente íntegros a casa.

Lo que pasa,… ¡es que tendremos que quedar en breve para despedirnos! ¿no?

Ah, por cierto, ¡este año lo de la tropa ha sido la anarquía! Y ni se ha formao como es debido, ni se ha cantao na. Pues aquí os dejo las nuevas estrofas que teníamos preparadas para la tropa de Oceánica 2014:

Nota: La canción se cantaba con la musiquilla del patio de mi casa, pero bajito que no tenemos derechos de autor…

Nuevo estribillo:

Polo naranja
camiseta a rayas
mira que te pones
según donde vayas

Las dos nuevas estrofas:

Ya somos soldados
de un cuerpo especial
somos topodiving
¡y vamos a navegar!

En nuestras filas
Hay un recluta más
Se llama Marcos
¡y ya sabe cantar!

Bueno chicos, esto es lo que he conseguido sacar de mis oxidadas neuronas sobre este viaje, por lo que es de agradecer, que enviéis a Jose aquellas vivencias y/o comentarios que queráis compartir, hecho que le sorprendería gratamente, para que los incluya, cuando tuviese un huequecillo. Y si algo de lo que cuento, no es correcto, u ofende a alguien, no ha sido mi intención, pido perdón, pero como comprenderéis … trabajo en esta crónica bajo la presión del tiempo y el espacio y … ¡cómo superar al Topo!

Merche, La Reme.