Un año más, volvemos
al rol de cronista y aquí estamos, arrancando la 5ª
crónica de una Oceánica de invierno. Válgame
Dios, esperemos estar a la altura, para que el Sr. Topo dé el
visto bueno al contenido publicándolo y Conni pueda saber qué
fue de nosotros en Puerto Rico, que este año se quedó
sin bailar el Si antes te hubiera conocido de Karol G. 😊
Si este año se cumple el 25
aniversario de las OCEÁNICAS en mayúsculas, - esas de
veraneo familiar en grupo con intensidad en cada tramo horario -, la
Oceánica chica pide también su hueco en la agenda anual
de Topodiving. 2018 en Galápagos fue el primer año de
esta nueva modalidad de Winter Océanica con programa mixto
buz@s/no-buzas. Luego vendrían 2023 con Filipinas, 24 en Costa
Rica, 25 Colombia y 26 Puerto Rico.
Desde aquí, y como petición
grupal, solicitamos al Topo que vaya pensando en la Oceánica
de invierno de 27: ese tipo de oceánica de 9 días,
entre ida y vuelta, con viaje internacional a algún lugar con
buen tiempo en invierno, en el que se vean peces grandes para los
buzos y al menos peces pequeños de colores para las no-buzas.
Aunque tampoco nosotras le hacemos asco a una manta raya, un
tiburoncito o unas tortuguitas, puestas a pedir. Y decimos no-buzas
porque en todas las ediciones sólo snorkelean las chicas, pero
vamos, que estamos abiertas a incluir chicos en nuestras excursiones, (ummm…, ¿no será que están vetados en
el diseño del plan, verdad?).
[Volvemos a centrarnos…] Ver
peces bajo el agua será el requisito clave y pilar para
cualquier oceánica de invierno que se precie. Pero una
oceánica de este tipo es mucho más que fauna marina. Es
una oceánica en la cual cada uno forma parte de un todo, una
red neuronal flexible y dinámica que evoluciona, se adapta y
conecta neuronas con neuronas de forma espontánea, según
momentum y escenario. (Aunque este año se nos ha colado
alguna neurona que el próximo año no esperamos que
regrese, que por una Medalla beer no merece la pena hacer tan largo
viaje.)
Un viaje de amigos, donde las reglas
básicas obligatorias son arrancar con buena energía y
dando todos los cariños al Topo que así solicite, no
llegar tarde a los puntos de salida (o pagarás 10$ de multa),
no perder el pasaporte ni el móvil, y alojarte en la
habitación que te haya tocado y con la compañía
que te haya asignado Palo, que siempre será mejor que escuchar
a un fulano roncar al otro lado de la pared y no poderle pegar un
empujón para que se calle de una p… vez. (Es que…
tela…).
Cierto es que esta oceánica
no es para cualquiera, pero oye, para unos cuantos y cuantas sí:
para aquellos y aquellas que se cargan las pilas con amigos, (aunque
luego no se ven en el resto del año), y cuyo viaje comunal les
enriquece física y mentalmente y les sirve para afrontar con
dignidad las siguientes semanas a su vuelta. Y así volver a
lidiar con la familia, aguantar a jefes y subordinados, maldecir los
atascos, sufrir el mal tiempo, escuchar las tristes noticias
mundiales, manejar los problemas de salud que se olvidan esta semana
extendida, o yo qué sé. En definitiva, volver a la
realidad y gestionar aquello con lo que uno/a esté peleado/a
en su día a día.
Y un año más nuestra
veneración y genuflexiones a la Sra. Topa Almu y a los topitos
Marcos y Elena, que permiten que el Topo de todos nos dedique el 24x7
a nosotros, aunque más de una vez tenga ganas de dedicar sus
manos a alguna garganta en concreto, cuando los nervios no hay ya
quien los controle por temerarios, despistados o por ir a nuestra
propia bola. Ingratos!!, estará pensando Palo en esos momentos
de acción/reacción.
Afortunadamente, somos bastante
disciplinados cuando hay que serlo, y hemos vuelto todos sanos,
salvos y felices, 😉.
Lo de sanos es relativo, que
servidora se ha traído un catarro de aúpa por tanto
aire acondicionado por doquier, aunque Miguel nos apagó el del
bus a cada rato que lo encendía. También me he venido
con un dolor pectoral muscular, que intenté explicar al fisio
que me trata la inflamación del hombro contrario. Le decía
que creía que era debido a algún frenazo de la
chinchorrera en la que bailoteamos por doquier mientras estaba en
marcha por las calles de San Juan de Puerto Rico. Su cara era un
poema y me miraba diciendo: ésta qué se fumó. A
lo cual, para hacerlo más creíble, le explicaba que yo
no bebo y que la chinchorrera de Puerto Rico es como la chiva de
Colombia, pero cerrada. Momento en el que terminó
sentenciando: “no he estado ni en Colombia ni en Puerto Rico”,
y yo decidiendo que mejor era callarme y no hablarle de mulas
colombianas ni de jeepney filipinos. Chitón, que todavía
salgo del fisio con el brazo en cabestrillo… Y es que la
chinchorrera generó algún otro percance muscular, pues
Trini decidió sujetar la cerveza con su brazo inflamado
mientras se cogía a la barra del bus con el bueno para no
terminar peor, y Sebas se llevó un moratón tras
clavarse un pico de unas letras de la discoteca sobre ruedas por un
frenazo mientras se marcaba sus pasitos.
Por lo demás, creo que el
resto de la expedición volvió sin problemas de salud,
aunque quien más y quien menos huyera del aire acondicionado.
No tuvimos como otros años un arzuelo como el de MariPaz, ni
problemas estomacales al estilo Jesus o Mery, ni el dolor de oídos
de Trini, o la picadura de medusas de Raquelita. Los mosquitos han
vuelto a cebarse con Gelen, pero Conni, no me hacen caso y no se
toman el complejo vitamínico de las B1-B2-B6 para evitarlos.
(@Natalia, toma nota para añadir al manual del viajero de la
oceánica de invierno de Colombia que tienes que releer si
repites otro año).
En cuanto a salvo, no podemos
asegurar que Carlos hijo estuviera a salvo tras la vuelta de los
Carmona. Alguna lió aprovechando un Solo en casa. Tanto como
para castigarle hasta finales de mes, pero la criatura solo tiene una
oportunidad al año de estar tantos días sin sus padres
y había que aprovecharla, que luego la adolescencia se pasa, 😉.
A Trini la vuelta le llevará
un rato largo, primero mareándola entre pasillos del
aeropuerto en República Dominicana y luego 9h de retraso por
copos en USA. Copos a ella, que es capaz de sacar la bici con un
metro de nieve en las calles de cualquier ciudad canadiense…
Los Maganto aún no han dado
señales de vida. Saltaron de Puerto Rico a República
Dominicana y no sabemos si han decidido quedarse allí o
volverán algún día a Madrid. Vuestra empresa sin
vosotros no puede seguir adelante. Volved, volved, villanos, que ya
se han marchado demasiados estos días y otros tenemos que
seguir por todos.
Algo más de 1.100 palabras
hasta aquí como resumen de lo que fue nuestro periplo por
Puerto Rico para quienes son demasiado flojos para seguir leyendo o
esto no va con ellos. Para aquel/aquella que quiera saber o recordar
un poco más de Puerto Rico 2026, volvamos al inicio de nuevo.
La Oceánica de invierno 2026
en Puerto Rico arrancará el día de San Valentín,
14 de febrero 2026 para todos menos para una: Trini habrá
iniciado el viaje previamente, con un paso fugaz y su mochila a
cuestas por Colombia, antes de encontramos en el aeropuerto de San
Juan.
Un vuelo de avión directo
Madrid-San Juan con Iberia de menos de 9h bastante cómodo, de
día, relajado, para los 15 viajeros menos para una, la Perea,
que va señalada en los sistemas aeroportuarios con control
adhoc, aunque dicen que aleatorio, y la van parando en cada punto de
control chequeándola a ella y a su mochila. Se mantendrá
así en vilo hasta salir del aeropuerto de Puerto Rico porque
teme que le pregunten por un polvo blanco que lleva en un neceser
junto a un vaso pequeño y una cuchara, aparte de haberse
puesto la camiseta turística de Israel que dice: Israel
Defense Forces Intelligence. My job is so secret I
don’t even know what I’m doing!.
Corolario: es cierto que el Magnesio
me ayuda a dormir y regular mi intestino en estos viajes
transoceánicos, pero oye, qué necesidad de ir en
tensión. Para la próxima ni polvos, ni camisetas
sospechosas. A añadir a la lista del grupo de ni mecheros ni
corales de estraperlo.
Y una vez pasado el control del
aeropuerto, reencuentro con Trini. Ya estamos los 16 juntos,
preparados para arrancar la Oceánica junto a Miguel, nuestro
driver que conduce un bus karaoke-discotequero con asientos y espacio
para las maletas sin estrecheces. @Silvia, te habría
encantado disfrutar de este medio de locomoción. Aquí
al Topo hay que aplaudirle, que este viaje no habría sido
igual con 4 coches yendo de un lado para otro. Transporte: ten
points!.
Y ya en ruta por caminos
puertorriqueños, foto en la playa Luquillo para poner el check
y a por el siguiente hito a cumplir, el avituallamiento en el
Wallmart de Fajardo: bebida para varios días y desayuno para
los 2 siguientes. Los apartamentos estarán muy curiosos y ya
caída la noche cada cual decidirá si irse de birras, (2
lo tendrán claro), si cenar alguna cosa, o si descansar el
digestivo hasta el desayuno con café, huevos revueltos,
tomate, jamón york, yogur de proteína y chía.
Desayuno continental premium, 😊.
El domingo 15 será un día
de turisteo. Cogeremos un autocar con guía dentro del Caribali
Yunque. Tendremos lluvias y soles, así que nos pondremos y
quitaremos varias veces el chubasquero (vaya pintas en las fotos…).
El guía nos dirá que cuando el río baja marrón
es que en la cima está lloviendo. Y el río baja marrón
esa mañana.
El Yunque National Forest es un
bosque nacional tropical ubicado en el noroeste de Puerto Rico. Es
famoso por ser el único bosque lluvioso tropical en el sistema
de bosques nacionales de EEUU. Nos explica el guía que el
Yunque se divide en varias partes que vamos descubriendo a medida que
vamos subiendo. La primera zona es el bosque tabonuco en el que
predomina este tipo de árbol, y donde hay más
diversidad de aves, reptiles y coquíes. El coquí es el
famoso símbolo sonoro de Puerto Rico. Es un anfibio y es la
hembra la que hace el sonido de coquí, coquí llamando
al macho. Como ave destaca la cotorra puertorriqueña, (en
peligro de extinción), y de reptiles lagartijos Anolis y
culebras no venenosas como la culebra corredora puertorriqueña.
Entre tanto verde, habrá un momento de charla en el que Julio
nos pondrá al día de cómo están sus
ranas, que siguen saludables. Gloria tiene ganado el cielo…
En la segunda zona estará el
bosque Palo Colorado, más húmedo y con árboles
adaptados a la neblina constante. En las zonas altas habrá
palmas y en la cima se encuentra el bosque nublado con árboles
pequeños y retorcidos por el viento.
En la visita veremos alguna cascada,
fotos en la piscina histórica con agua marrón por las
lluvias, y algunas se bañarán en el río
desatendiendo las recomendaciones del guía. El resto
decidiremos dejarlo para la siguiente ocasión, cuando el agua
esté cristalina, 😊.
Jesús y Julio aprovecharán para volar el dron. Este año
traemos 2 que generarán unos videos envidiables. Nos
profesionalizamos en audiovisuales!.
Por la tarde comida y mulas con
cascos en Carabali. Truco de Trini: llevar un gorro de ducha en la
mochila. Te evitas poner cara de asco cuando te ponen un casco
requeteusado. Quienes no habéis ido a esta excursión no
la cojáis cuando os la ofrezcan: el objetivo es llenarte de
barro y echar la bulla a los conductores por salirse de la manada,
sea cierto o no, pero así se va consumiendo tiempo en el
arranca y para. Momento para foto, eso sí, y para echar de
menos nuestras mulas de San Andrés y Providencia, sniff,
sniff.
Las pizzas de la noche super ricas y
en mesas y bancos de piedra prestados del bar en la playa cerrado por
temporada baja. Y es que viajar en invierno tiene sus ventajas: las
zonas están menos masificadas y se disfrutan más. Viva
febrero!!!
El lunes 16 saldremos de las
habitaciones a las 5am, que no se diga que no estamos preparados para
sufrir, que si no, no nos deja el Topo volver. Hay que poner algo de
disciplina militar en cualquier expedición grupal. Será
el día de visitar Isla Culebra para inmersiones de buz@s y
snorkel de no-buzas. Marina irá con un par de biodraminas
encima, a prueba siempre de hasta dónde su cuerpo es capaz de
aguantar, y lo irá manejando durante todo el viaje, aunque a
veces los muelles se muevan, (¿?), solo para ella, que la
tienen controlada. En esta ocasión la corriente también
la mareará un poco en el snorkel y acelerará la vuelta
a la playa con gallos y gallinas a su libre albedrío, una vez
vistos pececillos varios, corales y erizos. Que a la vista de la poca
visibilidad de los buzos, habremos visto más que ellos, que
solo cuentan 3 peces en su diario, pez león y poco más,
y cancelarán la 2ª inmersión.
En esta isla Culebra, tomaremos la
primera piña colada, y al cabo de los días nos daremos
cuenta de que no hay limonada de coco. Cada país con su bebida
tropical. Hay que asumirlo. La mayoría en estos días se
dará a la cerveza local Medalla aunque se enterarán
finalizando el viaje que los oriundos prefieren otra norteamericana
más light.
En la despedida de isla Culebra, el
Topo logrará parar la salida del ferry unos minutos a fin de
conseguir recuperar el móvil de Julio que se había
caído en la van, la cual ya había regresado a por otra
carrera. Una persecución en formato Miami Vice por la isla
para conseguir recuperar el móvil, y un salto en el último
instante del Topo desde tierra firme con el móvil en su mano
cuando el barco ya zarpaba. Qué útiles son las
cadenitas de móviles al cuello y qué mano izquierda
tiene Palo que manejó al capitán del puerto, al
comandante del barco y a toda la tripulación para frenar la
salida del ferry. No sin mi móvil, bueno sin el de Julio.
Esa tarde noche llegaremos al hotel
Parador Villa Parguera, tras varias horas de viaje y por la mañana
nos sorprenderemos del resort. Este viaje no tiene masajes incluidos
pero las hamacas y la piscina de este hotel están muy bien.
(Negociante que es el Topo, que no era la elección inicial,
mucho más alejada del centro de buceo y del muelle).
El martes 17 arrancaremos con el
desayuno en la cafetería Bakery and Deli, punto de inicio para
los próximos 3 días. El café no es muy bueno,
los platos de huevos revueltos o los sándwiches no están
mal. Los precios, americanos. Puerto Rico es el estado 51 de Estados
Unidos y tanto el precio como la obesidad siguen la media. Pero la
gente se siente sobre todo puertorriqueña y nos hablan siempre
en español y son super amables. El capitán Fabian
intentará que en nuestro snorkel veamos de todo y bajará
varias veces para coger caracolas con bicho dentro, estrella de mar y
erizos. Descubriremos incluso una manta y unos cuantos peces grandes,
llamando la atención de Gelen los corales blandos y gorgonias.
Y es que estamos en la mejor zona de arrecifes de coral de Puerto
Rico.
A los buzos los acompañará
Chiqui y el dueño del club de buceo y también estarán
muy solícitos. Esta 2ª inmersión se llama agujero
en la pared, y está a 50 metros. Bajarán 25m, les
saludará un escualo del Caribe, que son muy parecidos a los
tiburones de punta negra, y los acompañarán 3-4
tiburones.
La 2ª inmersión de este
día será la chimenea: una entrada a 25m con una salida
a 17m. Esta vez disfrutaron de peces trompeta y peces flauta, un par
de langostas y avistaron tiburones del Caribe. También una
morena con un verde muy intenso.
La comida en el restaurante Karakol
será exquisita. Tendremos la oportunidad de probar el pescado
local como mahi-mahi, chillo y mero, cocinados con diferentes
alternativas como ajo y limón o mantequilla. Las raciones
serán descomunales, vendrán con vegetales, mofongo o
papas. Y las ensaladas y los ceviches también estarán
muy bien. Saldremos encantados y con unos vasos regalo de la casa con
la palabra coño estampada que terminarán en casa de los
Magantos por no ser descorteses. (En la próxima quedada que
nos los saquen, 😉).
La dueña nos explica que decir Coño!, vamos a hacer tal
o cual es siempre positivo, y aquí no le llevamos la
contraria. Entre esto, los amigos de Trini, el pollo y la polla, el
bichito de Chiqui y el liquidito del Topo para ver mejor con las
gafas de bucear ya nadie cuestiona ningún vocablo, que somos
todos muy latinos, 😊.
A las 18.30h estaremos viendo el
atardecer a la altura de las tetas de Cayei mientras vamos escuchando
a Juan Luis Guerra en nuestro bus con luces ochenteras.
Y llegaremos a Ponce, para vivir su
famoso Carnaval, uno de los más importantes del Caribe. Y nos
colaremos en su desfile teatral, en el que se transporta un ataúd
con su sardina por las calles, arropados por vejigantes con máscaras
coloridas. Música, comparsas y sátira social. Desfile
que veremos en su inicio desde los balcones de la casa museo de la
artista puertorriqueña Fiora di Mare. (Quien quiera su
Instagram o comprar alguna obra suya, que me pregunte, que me estoy
pensando si hacerme marchante de sus obras, que tengo su whatsapp, y
hasta aquí puedo leer, je,je).
Pero lo más importante de
todo es que volveremos de noche a Parguera en el mismo autobús
de Miguel que nos llevó y una vez arreglado el freno que se
había roto escasos minutos antes de llegar a Ponce con los
talleres ya cerrados. Solucionado mientras nosotros recorríamos
las calles de Ponce y vivíamos su extravagante carnaval. La
suerte sigue de nuestro lado.
El miércoles 18 será
el día de senderismo por los acantilados y el susto para el
Topo. Día para volar el dron y día para que Julio
desaparezca y el Topo ya se espere lo peor. Momento para recordar que
los grupos de whatsapp están para avisar cuando cambiamos el
rumbo trazado. Todos los años cuento mis protocolos de control
con mis hijas. Que Palomino no tenga que hacer de nuestro padre en el
próximo viaje, 😉.
Minuto y resultado. That’s all.
La noche terminará un tanto
exótica cuanto menos. Iremos a la bahía
bioluminiscente. Alguna con el bañador puesto a regañadientes,
porque meterse en el agua por la noche como que no apetece. La visita
será tope VIP: el grupo solo en exclusiva en un barco
esperando a que se haga noche cerrada y deje de llover, para tirarse
al mar y comprobar que moviendo las manos bajo el agua se producen
lucecitas. Son producidos por unas microalgas microscópicas
que emiten un destello azul brillante cuando el agua se mueve. El
organismo al detectar el movimiento activa una reacción
química que genera este destello azul eléctrico. Esta
bahía está cerrada y abierta solo por un lado, es poco
profunda, y eso permite que los microorganismos no se dispersen y se
acumulen en altas concentraciones. Además, al tener manglares
alrededor estos aportan nutrientes orgánicos al agua,
funcionan como barrera natural y mantienen el ecosistema estable.
Fue una visita única y muy
especial. Tanto es así, que no hubo dudas de que había
que tirarse al agua y vivirlo en primera persona. AQUÍ Y
AHORA, como Natalia nos diría y que será el mantra de
este viaje, 😊.
El jueves 19 arrancará el 3er
día de inmersiones. Será donde Sebas recupere su
ordenador de buceo tras el cambio de pila. La 4ª inmersión
de este viaje llevará como nombre la pared del pueblo,
Guanica. Una inmersión de 25m en las que un tiburón los
acompañará durante toda la inmersión desde el 2º
minuto de la misma. Luego se añadirá un segundo, y
después un tercero. Y es que Chiqui les estará dando un
pez león para retenerles. También un tiburón
gato se hizo ver. (Y las no-buzas mientras tanto en los cayos
paseando por un islote con un muelle derruido y con el relax del
barco en mitad de la nada rodeado de aguas cristalinas y bandejita de
frutas tropicales y saladitos como unas reinas).
En la 5ª inmersión
llamada Estrella los buzos disfrutaron de la vida marina del Caribe.
Este lugar llamado así porque hay una zona central de tierra
blanca y canales de roca que salen formando una estrella, con un
color turquesa espectacular porque entraba mucha luz. Una raya
pequeña, chucho, y otro tiburón gato para añadir
al diario.
Luego bromas sobre el bichito de Chiqui y a tomar todos ceviche de pez león
recién pescados, (con lima, jenjibre, cebolla roja y sal macerados) en
nuestro barco privado en el cayo de Caracoles. Esto es pura vida, aunque no
estemos en Colombia. ¡Viva la oceánica de invierno! Viva!!.
La cena será en el Rooftop de
La Parguera. Empezaremos a las 19h y terminaremos cerrando el
restaurante. Los platos saldrán uno a uno, pasito a pasito.
Tanto es así que haremos una porra para adivinar cuándo
saldrá el último plato, los tostones de pollo, que será
a las 20.25h, ganando Jesús el botín. Con tanta guasa a
Marina/Sebas y Trini/Mery el último plato les saldrá
gratis. Vergüenza ya de la cocina por la tardanza. Otro ritmo.
Estamos en el Caribe. Disfruten de la compañía, no hay
prisa😊.
Viernes 20. Visitamos el cañón
de San Cristóbal. Una nueva oportunidad para volar el dron por
parte de Julio y Jesús y un momento de crisis porque el dron
de Julio no quiere volver a casa. A 30 metros a la redonda de su
piloto de drones decide que no se va a acercar más y mientras
tanto vemos aterrados cómo la batería del dron va
disminuyendo minuto a minuto. Julio!: trata de acercarlo!, trata de
acercarlo!, como si el mismo Carlos Sainz lo pilotara. Pero Julio no
se hace con el dron. Jesús, piloto de drones con más
horas de vuelo, toma una decisión: resetear el RPO y ponerlo
en la posición geolocalizada del piloto. Y en ese momento el
dron de Julio vuelve a su dueño. Final feliz. Vámonos
al bus de Miguel, que hay que seguir hasta el Toro Verde donde nos
esperan atracciones de vértigo e infarto.
De vértigo e infarto para
Marina, que se dejó convencer para que se subiera al Roller.
De paseando a Miss Daisy para Julio, que veía cómo las
atracciones de hombre bala estaban a su alcance físico pero no
habían sido contratadas. El Maganto lo tuvo claro, si la
atracción no es arriesgada, hagamos que lo sea, y a hacer el
cabra loca con el carrito de golf. Para quienes vayan al Toro Verde
de esta ciudad u otra cualquiera, que contraten la atracción
más potente. Total, el formulario de que si pasa algo se
desentienden es el mismo en todos los casos.
Este día de mucho autobús
será cuando el Topo ponga a prueba nuestra capacidad
detectivesca. Qué canción habrá elegido cada
integrante del grupo como una de sus preferidas. Lo que tengo claro
es que yo no me iría con todos a un concierto de sus ídolos,
pero también que todos tendrían asistentes interesados
para cualquier grupo favorito. Somos un buen mix de gustos. Y alguien
que disfruta especialmente con la música: Tere. Sus ojos
brillarán más azul si cabe con sus canciones favoritas
y las del resto. Pura energía, terremoto, 😉.
Tengo el corazón contento será su canción
elegida y todos nosotros tendremos el corazón contento en ese
rato musical.
[Preguntándole a ChatGPT dirá
que el perfil del grupo es multigeneracional, con ganas de fiesta,
nostalgia, romanticismo y rebeldía, muy emocional, con mezcla
de latino, pop español, rock 90s y clásicos
internacionales. Diría que es un grupo sociable, con buena
memoria musical, con gusto por canciones que transmiten emoción
clara (alegría, nostalgia, intensidad). Para quien quiera
jugar a ser psiconanalista en el final de la crónica va el
perfil del integrante según la canción elegida, je,
je)]
Por el camino el Topo comprará
alcapurrias como recomendación de Miguel, nuestro bus driver.
No os doy detalles de lo que son porque no merecieron la pena. Mery
ha sido más certera en su compra de viandas locales en otros
viajes, que en este no ha habido mucha ocasión.
Tan poco nos gustarán las
alcapurrias que no sé qué pasó con las
sobrantes, pero en mis notas tengo: “el rubio le lleva al Topo
las alcapurrias a su habitación y este le recibe en paños
menores”. Eso será en tiempo después de los dos
párrafos siguientes, pero pega aquí por la referencia a
las alcapurrias, aunque eso sí, a saber qué hizo Palo
en Santurce y qué hizo después…
En la noche lo daremos todo.
Aprovechamiento a tope de las dos horas de chinchorrera. El Topo se
ha currado las playlist, y hasta siguen una lógica y un tiempo
determinado para mantener el clímax en el habitáculo.
Chapeau. Todo lo hilado parece fácil, pero habrá
llevado horas y horas de preparación. Mis dieses, capitán.
Terminaremos en la plaza Santurce,
exótica cuanto menos. Cacheos de seguratas previo a la entrada
a los locales para asegurarse que no se lleva nada de más en
los bolsillos. Y bares con sorpresa. Que se lo digan a Jesús,
que habrá quedado con algún amigo de la infancia
afincado ahora en el Caribe y se darán una vuelta por algún
bar con difícil clasificación, ¿es baile sexy,
sensual o algo más?. Perreo en estado puro. Diversión,
liberación y conexión con la música. (Dicen).
Y esto va llegando a su fin y ya
estamos en el sábado 21.
El sábado habrá
desayuno americano cerca de la playa, sin baño por falta de
interés, y con paseíto por las tiendas o litoral, a
gusto del viajero. De aquí iremos a realizar la visita
cultural por el San Juan histórico, y esta vez los
puertorriqueños sí tendrán buenas referencias al
pasado español, en contraste con la visita 2026. Eso sí,
el barrio la Perla mejor no visitarlo, como la policía, que
mejor no entra en él.
Miguel nos dejará en Casa
Bacardí y haremos un recorrido por sus instalaciones, una de
las destilerías de ron más grandes del mundo. La
empresa fue fundada en 1862 en Santiago de Cuba por Facundo Bacardí
Massó, quien revolucionó la producción del ron
al hacerlo más suave y refinado. El ron Bacardí se
elabora a partir de melaza de caña de azúcar, que se
fermenta con levadura, se destila y luego se envejece en barricas de
roble; después se filtra (muchas veces con carbón
vegetal) para lograr su característico sabor ligero.
La
fábrica de Puerto Rico es famosa porque se convirtió en
la sede principal de producción tras la salida de Cuba y
porque produce millones de litros que se distribuyen a todo el mundo.
Su símbolo del murciélago está inspirado en los
que habitaban la primera destilería.
Para bajar el ron un paseíto
por la ciudad para hacer las últimas compras locales, y al
aeropuerto, que esto va terminando. Nos despedimos de nuestra querida
Trini, que hará sus trasbordos hasta llegar a casa, y de los
Maganto, a quienes una semana les sabe siempre a poco y seguirán
de vacaciones en el Caribe, esta vez en República Dominicana.
La vuelta no será en Iberia,
como cabía esperar, sino delegado en Privilege. Esto generará
unas cuantas incomodidades a Elisa y Julia con el asiento, un cabreo
con la mochila en compartimento en cabina a Julio, Marina y Tere, y
una tarjeta regalo entre 100€ y 300€ por las molestias a
todo el grupo por el cambio de operador. ¿Y la diferencia
entre 100 y 300?. Pues decidir si das tu número de cliente
fidelizado y si esa lealtad es bronce o plata. Para que luego no
hagamos caso al Topo cuando nos pide datos como el número de
cliente de una compañía aérea. Natalia: a
apuntar también a la lista de viajero oceánico de
invierno, 😊.
Y ya nos despedimos en esta crónica.
Ha sido un placer compartir risas, inmersiones, autobuses, comidas,
canciones y tiempo de calidad con estos amigos. Los recuerdos llenan
el espíritu. Hasta la próxima, que ojalá vuelva
a haber una próxima. Besos mil.
Y para saber qué integrantes de Topodiving fueron a la Oceánica
2026, aquí su perfil según la IA y a través de su canción
elegida.
⚡ Julio
– “Bring Me to Life” – Evanescence
Perfil: Intenso emocional. Le gustan
las canciones con fuerza y dramatismo. Puede ser profundo, sensible y
con cierto toque nostálgico 2000.
✉ Jesús – “20
de abril” – Celtas Cortos
Perfil: Reflexivo y sentimental.
Valora las letras con historia. Probablemente le importan mucho las
amistades y el pasado compartido.
🌍 Trini –
“Jerusalema” – Master KG
Perfil: Positiva y comunitaria. Le
gustan las canciones que unen. Energía optimista, moderna y
abierta al mundo.
🕶 Sebas – “Cadillac
Solitario” – Loquillo
Perfil: Rockero clásico.
Nostalgia ochentera, personalidad con carácter. Puede ser
directo y auténtico.
💃 Gelen – “Ride
on Time” – Black Box
Perfil: Energía 90s total. Le
gusta bailar, recordar épocas de fiesta. Dinámica y con
espíritu joven.
💄 Julia – “Si
antes te hubiera conocido” – Karol G
Perfil: Actual y emocional.
Romántica moderna, segura, conectada con tendencias actuales.
💔 Marina – “Y
si fuera ella” – Alejandro Sanz
Perfil: Intensidad sentimental. Le
gustan las canciones que remueven por dentro. Sensible y profunda.
🎤 Raquel – “Hoy
será” – Antonio Orozco
Perfil: Emocional madura. Valora la
superación, los sentimientos reales. Empática y
cercana.
🎹 Natalia – “Your
Song” – Elton John
Perfil: Elegante y romántica
clásica. Sensibilidad tranquila, gusto por lo atemporal.
⛏ Elisa – “Soy
minero” – Antonio Molina
Perfil: Tradicional con orgullo.
Conecta con raíces españolas y canciones de otra
generación. Fuerte identidad cultural.
🌞 Tere – “Tengo
el corazón contento” – Marisol
Perfil: Optimista natural. Aporta
luz al grupo. Alegre y probablemente conciliadora.
🌿 Mery – “Qué
bello es vivir” – El Kanka
Perfil: Vitalista reflexiva.
Positiva pero con profundidad. Le gusta disfrutar de lo sencillo.
🧟 El Topo –
“Thriller” – Michael Jackson
Perfil: Icónico y divertido.
Le gusta lo mítico y espectacular. Puede tener un punto
creativo o showman.
🔥 Joselito – “Omen”
– Crossfaith
Perfil: El disruptivo del grupo.
Metalcore japonés no es elección casual. Esto habla de
personalidad intensa, gusto por lo potente y diferente,
independiente, probablemente más joven o con mentalidad
alternativa. Es el contraste más fuerte del grupo. Aporta
energía extrema y rompe cualquier etiqueta generacional.
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